LO QUE LA PANDEMIA NOS DEJÓ Y CÓMO SEGUIR EN EDUCACIÓN (Nota I)

Fernanda trabaja en una escuela rural de Traslasierra en Córdoba. Durante la cuarentena, ella y sus compañeras recorrieron las casas de sus alumnos que trabajan en los hornos para hacer ladrillos. Les llevaban comida y fotocopias con las tareas, pagadas de sus bolsillos. También les enseñaron a armar antenas de TV para captar el canal Encuentro de la TV pública con un alambre clavado en una papa. Fernanda siente orgullo de lo que hicieron, pero bronca por la desidia del estado.

Patricia es mamá de dos niños que van a una escuela privada en CABA. La cuota es de 30.000$, incluyendo el costo de los espacios extracurriculares. Tienen 3 dispositivos para cada uno. Patricia hace teletrabajo y su conectividad es muy buena. Está satisfecha. Durante la cuarentena sus hijos tuvieron clases sincrónicas las 8 horas de la jornada completa por zoom, garantizaron casi todo el programa y socializaron con sus compañeros. Se levantaron temprano cada mañana, lograron autonomía en el manejo de la computadora y hasta aprendieron a respetar el orden de palabras con el micrófono en mute cuando no les tocaba hablar.

Estas dos realidades, opuestas, muestran que el resultado de las medidas que se adoptaron en cuarentena pudo ser otro si hubiera habido una política de estado que priorizara las necesidades de nuestros estudiantes y acortara las desigualdades sociales preexistentes. Al inicio de la cuarentena, desde el FITU reclamamos que se garantizara proveer de dispositivos de acceso a internet para cada estudiante, y conectividad con ancho de banda que soportara clases sincrónicas, con una velocidad de subida y bajada que les permitiera trabajar.

También reclamamos que se liberaran las patentes y que los 6 millones de vacunas que se fabricaban por semana en la empresa Mabxcience SA situada en Garín, fueran incautados por el estado en lugar de ser exportadas a México, incluso para distribuir en países de Latinoamérica. Su fraccionamiento puso hacerse en nuestro país, tal como tiempo después se dispuso hacer en el laboratorio Richmond con los activos de la Sputnik que llegarían de Rusia. La demora prolongó la cuarentena hasta que bajaran los indicadores epidemiológicos con sus consecuencias para la actividad escolar. Pudo ser diferente. No para volver con presencialidad criminal como en CABA, sino ya vacunados. También solicitamos testeos masivos para que las burbujas no fueran una ficción sino que efectivamente se pudieran parar los contagios y las muertes evitables.

Volvimos a la presencialidad. Pero la situación es preocupante. No se trata solo de contenidos no alcanzados para el año y medio escolar que ha pasado, especialmente en el nivel medio. Existe retroceso en el nivel de alfabetización de muchos de los más pequeños, pérdidas de hábitos de trabajo, falta de concentración, dificultad para la comprensión y hasta para la socialización en grados numerosos. Muchos docentes afirman que cuando hubo burbujas de 10 o 15,  trabajar era placentero tanto para docentes como para estudiantes. Volver a grados superpoblados los estalló. Algunos estudios que se publican de ONGs señalan la diferencia de nuestro país con otros de Europa, queriendo mostrar que aquí estamos peor simplemente porque hubo más días de cuarentena. Pero las comparaciones tienen que ser completas. En España por ejemplo la semana laboral de la docencia de nivel medio es de 18 hs de clase frente a alumno y 10 hs de trabajo extra clase en una misma escuela. Las clases son de 15 a 20 estudiantes. La ventilación cruzada, las burbujas, en salones más amplios, son más adecuados para mitigar los contagios. En nuestro país, en cambio, los salarios bajos, hasta por debajo de la línea de indigencia en algunas provincias, obligan al pluriempleo. Donde hay cargos, se trabajan hasta 70 hs cátedra con cursos de hasta 35 estudiantes con docentes que deambulan de una escuela a otra desparramando aerosoles. Por eso desde el FITU reclamamos salarios iguales a la canasta familiar para evitar el pluriempleo, y que la jornada laboral sea según la fórmula ⅔ y ⅓:  ⅔ frente a alumnos y ⅓ para capacitación, preparación de clases, trabajo en equipos interdisciplinarios. Además que se garantice una relación docente-alumno de no más de 20 en los niveles inferiores, construcción de más escuelas y reacondicionamiento de las existentes para garantizar condiciones de salubridad.

Los equipos de orientación escolar, compuestos por psicólogos, psicopedagogos y asistentes sociales, que siempre fueron insuficientes, están colapsados. Constatan problemas de deterioro emocional graves por las situaciones de desamparo laboral, y de vivienda de sus familias. Muchos evidencian indicadores de haber sufrido violencias de distintos signos. Las derivaciones a los hospitales para sus tratamientos son un camino infructuoso. No hay equipos suficientes para atenderlos. No hay turnos. Por eso, reclamamos que se amplíen las plantas funcionales de los equipos de orientación en una proporción de 1 a 500 por estudiante. Y que se fortalezcan las plantas de docentes de apoyo para la articulación entre las escuelas comunes y las especiales para la atención de la población con discapacidades que está en circuitos de integración.

En la legislatura de CABA, el bloque del FIT, con los diputados Pablo Almeida (IS), Mercedes de Mendieta (IS) y Amanda Martín (PO) ha presentado un proyecto para que se cree el cargo de tutor-pedagógico para realizar tareas de apoyo a los estudiantes con más dificultades que acompañe a la o el docente a cargo del grupo. No acordamos con las propuestas de Atención a las Trayectorias TR hasta el 31 de marzo que realiza el FDT en provincia de Bs As que, además de insuficiente como recurso, forma parte de un diseño de precarización laboral de la docencia. Proponemos que las tutorías pedagógicas sean parte de las plantas funcionales, que afronten en lo inmediato la emergencia pero que pasen a ingresar equipos de apoyo a la tarea de aula que permita formar parejas pedagógicas, desdoblamientos de grados, etc.

Para encarar un plan serio de recuperación de lo perdido, ahora que el riesgo epidemiológico ha bajado, necesitamos más presupuesto. Habrá que seguir luchando para lograrlo. Para seguir debatiendo, te invito a leer la segunda nota donde analizo la cuestión del presupuesto 2022.

Aqui te dejamos el link para que veas el proyecto Expediente 1777-D-2021 para crear tutorías pedagógicas presentado en Legislatura en julio 2021.

https://parlamentaria.legislatura.gov.ar/pages/ExpedienteBusqueda.aspx

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Sobre nosotros Laura Marrone

Legisladora Ciudad de Buenos Aires - FIT-Izquierda Socialista 2017-2019 Licenciada en Ciencias de la Educación (UBA) Trayectoria laboral Profesora de Enseñanza Superior (2012-2018) Maestra (1984-2012) Cajera de venta de hamburguesas (París 1981-1983) Mucama de hotel (París 1981) Empleada en fábrica metalúrgica (Madrid 1979-1981) Bibliotecaria (1973-1976) Trayectoria política Fue Secretaria de Asuntos Pedagógicos de Ademys (2010-2013) Vicepresidente de UMP-CTERA (1985-1989) Exiliada política por estado de sitio (1979-1983) Militó en la Liga Socialista de los Trabajadores de Francia y en el movimiento de los inmigrantes sin papeles de París Militó en Comisiones Obreras de España, en la rama metalúrgica en Getafe, España. Fue expulsada de España durante el Tejerazo. (1981) Presa política de la dictadura (1976-1979) Delegada de nivel superior en la UEPC-CTERA- Córdoba (1973-1976) Delegada estudiantil en la Facultad de arquitectura (1971-1973) Ingresó a la corriente morenista a la cual perteneció hasta la actualidad 1971-2018 en sus diferentes organizaciones. PRT-La Verdad (1971-1972, PST (1972-1983), MAS,(1983-2004) Izquierda Socialista (2011 y sigue). Militante del movimiento tercer mundista del catolicismo en Córdoba (1969-1971) Escribió libros de texto para el nivel primario y secundario para Estudios Sociales y Formación Ciudadana. Artículos sobre política educativa.

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