Seis razones para la anulación de la reforma “Secundaria del Futuro”

 

Mira el vídeo de mi intervención en la Legislatura

 

Ante la reunión de los Legisladores con la Ministra Soledad Acuña

Escribe: Laura Marrone

El martes 18 de setiembre las legisladoras y los legisladores de la Comisión de Educación de la Legislatura de CABA tuvimos una reunión con la Ministra de Educación, Soledad Acuña,  la Subsecretaria de Acción Pedagógica, Andrea Bruzos, y el Director de Carrera Docente, Javier Tarulla, entre otros funcionarios, para tratar el tema de la reforma educativa Secundaria del futuro.

La Sra. Ministra expuso que los cambios eran didácticos, no curriculares, una profundización de la NES y no una reforma. Por ello, no requerían un gran debate y lamentaban la confusión creada al haberse filtrado un documento interno que es el power point titulado Secundaria del Futuro. Nos mostraron otro,La secundaria que queremos, donde se exponen una serie de propósitos. Indicaron que los cambios surgían de los bajos resultados de las pruebas Aprender y de la pérdida de matrícula en 5to año que se registra en todo el país, aunque no tanto en Ciudad de Buenos Aires. Señalaron que no habían consultado ni contratado consultores externos y que la propuesta rescataba experiencias escolares de la Ciudad.

Como Legisladora de CABA por el Bloque del Frente de Izquierda expresé que el nuevo power había eludido los temas de la reforma cuestionados por docentes y estudiantes, resultando un material discursivo para disuadir la protesta, pero que el verdadero contenido de la reforma estaba en el primero por lo que me referiría a él. Señalé en primer lugar que no se trataba de una profundización de la NES sino  un cambio estructural diferente que surgía de los documentos de la UNESCO y de los lineamientos del Ministerio de Educación en el Plan Maestro, por lo que esto era la antesala de una política nacional.

Indiqué que la reforma propuesta no partía de un diagnóstico de situación. Los datos enunciados sobre evaluaciones externas y pérdida de matrícula de egreso en 5to año no estaban acompañados de una lectura de las causales que provocan esos resultados para entender las acciones necesarias para corregirlos. Que tales datos son una gran preocupación de todos y que un debate franco nos permitiría buscar respuestas a un nivel del sistema educativo que, sin lugar a dudas, presenta problemas. Señalé como aporte a ese debate que las propias pruebas PISA, que se toman como referencia,indican en su encuadre metodológico que son factores relevantes en los resultados de las evaluaciones tres variables exógenas al sistema educativo: la estabilidad laboral de las familias, la estabilidad y calidad de la vivienda y el nivel cultural de las familias. Que considerando estos elementos, debía sacarse balance del hecho que, mientras en la década del 60 nuestro país tenía 5% de pobreza, hoy tenemos 47% de niños y adolescentes pobres, 3 millones de hogares con problemas de vivienda y más de un millón de desocupados entre otros elementos de la realidad de las escuelas públicas.

En segundo lugar, entrando en la reforma misma, señalé que ésta se ordena alrededor de la concepción que el centro de la educación no son los conocimientos  a enseñar sino las habilidades y destrezas. Que esto es una visión hoy muy discutida en los ámbitos educativos. Que, en consecuencia, la reforma propuesta invierte el centro de la tarea pedagógica que pasaría del docente, portador de conocimiento disciplinar y pedagógico específico de cada materia al tutor, al dejar solo 30% en manos de los primeros y el 70% en los segundos. Que esta división podría traer problemas laborales a los docentes, de pérdida de horas en los casos de interinos y suplentes, de precarización laboral bajo de las nuevas figuras de “tutores” y la designación de horas por fuera del Estatuto Docente.  Que a diferencia de la figura actual de los tutores que cumplen una tarea supletoria del trabajo docente, brindando sostén emocional, asesoramiento, guía a los estudiantes, el tutor pasaría a ser quien dirigiría el proceso de aprendizaje al ser el que administra las plataformas digitales previamente adquiridas por el ministerio, el uso de los materiales de la “gamificación” (viene de game, juegos en inglés) previamente adquiridos por el ministerio, la definición de los proyectos del año,  la evaluación de los alumnos de todas las “áreas” y luego coordina “al menos una vez al mes” con él o la docente de aula. Que esto, además de ser un problema pues no define si serán docentes o no, es un despropósito desde el punto de vista pedagógico y contribuirá al deterioro del conocimiento brindado.

En tercer lugar, sostuve que la destrucción del 5to o 6to año centrado en materias, tal como existe actualmente en donde ya se aplica la NES, con 10% de prácticas profesionalizantes, para pasar a ser 50% de éstas y 50% de cursos de emprendedurismo, va en la misma dirección de desprecio por el conocimiento como tal. Que la cantidad, cambia la calidad. Y si en lugar de 10% de prácticas en espacios laborales dirigidas por un docente, todo el tiempo escolar es dedicado a desarrollo de habilidades o técnicas aplicadas, les estaríamos privando a los estudiantes de adquirir los conocimientos teóricos, científico-tecnológicos, que cada programa de 5to año hoy tiene, según la orientación,  y con ello la oportunidad privilegiada y para muchos, única, en esa etapa de su vida de adquirir conocimientos generales y específicos. Señalé que compartíamos que estábamos en un mundo de rápidos cambios tecnológicos por lo cual, justamente al revés de la propuesta, el entrenamiento en técnicas aplicadas no es lo prioritario en la escuela ya que, además de tener empresas con tecnologías atrasadas, éstas perecen rápidamente por lo que lo que mejor permite la futura adaptabilidad de los egresados a nuevos empleos es el conocimiento universal científico, teórico, según la orientación, y no el entrenamiento en una tarea que puede rápidamente obtener en el ingreso a un trabajo. Que, además,  lo que había que hacer era brindar a las escuelas equipamientos adecuados. Puse el caso de los estudiantes de la técnica Confederación Suiza, especializados en automotrices, que no van a conocer la robótica en la Toyota, sino a cambiar filtros de aceite en las concesionarias de automóviles. O el de la técnica 33, con orientación en química y metalurgia que no tuvieron gas casi todo el año y no pudieron usar la fundición que poseen y que es modelo, incluso respecto de no pocas metalúrgicas de la zona.

En cuarto lugar señalé que la necesidad de articular un trabajo interdisciplinario era un objetivo largamente reclamado por la docencia para lo cual veníamos reclamando desde los sindicatos, como Ademys, la reforma de la jornada laboral para que incluya un tiempo de trabajo cooperativo diario entre docentes de las diferentes áreas, por fuera de la tarea de dar clases y no el modelo actual donde no existen esos espacios comunes. Afirmé que la propuesta no resuelve el tiempo laboral para la tarea interdisciplinaria.

En quinto lugar, indiqué que había un problema ya no pedagógico, ni epistemológico sino de derecho humano. El informe de cada alumno que se proponen instalar en el pase de la primaria a la secundaria es una violación del derecho a la privacidad de las personas. Datos como “vínculos en el marco de la escuela”, “vínculos de la familia-escuela”, entre otros, importa la conformación de una especie de prontuario de cada niño, que puede estar cargado de prejuicios y estigmas que condicionen la nueva trayectoria escolar del niño.

En sexto lugar en relación a  la cuestión democrática queda en evidencia el desconocimiento a la comunidad de docentes, familias, estudiantes y  la falta de debate legislativo en la intención de implementar esta reforma. Esto ya ha sido claramente expuesto por los estudiantes en las tomas de escuelas. En ese sentido, señalé que había una gran soberbia por parte de ese Ministerio, al querer implementar una reforma estructural sin siquiera intentar experiencias pilotos. Que la historia de nuestro sistema educativo estaba plagada de ensayos de reformas que se corregían antes de extenderse a todo el sistema, cuestión que en este caso se pretendía desconocer.

Por último, reclamé una devolución de la investigación que suponía la Sra. Ministra habría dado curso, ante el hecho que el protocolo intimando a los directores y rectores para que denunciaran  a los estudiantes ante la policía y las fiscalías por delito de usurpación, cuya autoría ella había negado, circuló por los canales oficiales del ministerio y fue afirmado por funcionarios del mismo ante la consulta desesperada de algunos rectores a los que se los puso en situación de ser los delatores efectivos. Señalé que si la policía hubiera actuado en consecuencia a lo allí indicado, ingresando ante un establecimiento “usurpado” podríamos estar lamentando situaciones graves. Por lo tanto, señalé que la Sra. Ministra debería estar muy preocupada porque es evidente que su ministerio está infiltrado por agentes que habrían desobedecido a sus mandos.

Con mi compañero de bloque del FIT, Marcelo Ramal, ratificamos nuestra oposición a esta reforma. Propusimos que se anulara y en cambio, que  se abriera un debate sobre la escuela media para ver, entre todos, qué escuela secundaria tenemos y cuál queremos.

Laura

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